
La tensión en el sector sanitario de la República Dominicana ha escalado de manera significativa durante las últimas horas, luego de que la Federación Nacional de Trabajadores de la Salud y Afines (Fenatrasal) emitiera un ultimátum formal contra el Gobierno central. El gremio, que agrupa a una vasta red de servidores del sector público, advirtió que abandonará las mesas de diálogo para trasladar sus reclamos directamente a las calles, exigiendo una revalorización salarial urgente para los empleados administrativos que sostienen el funcionamiento operativo de los hospitales públicos del país.
Una brecha salarial insostenible frente a la inflación
Durante una rueda de prensa convocada en la capital dominicana, la presidenta de Fenatrasal, Deysi Sosa, denunció que los colaboradores administrativos de la red hospitalaria pública perciben una remuneración mensual de apenas 10,000 pesos dominicanos, un monto que calificó como indigno e incompatible con la realidad socioeconómica actual. Según los datos expuestos por la dirigencia sindical, esta cifra se ha mantenido congelada a pesar de que el costo de la vida ha experimentando un incremento drástico y sostenido en los últimos años.
El pliego de demandas formulado por la organización incluye puntos neurálgicos destinados a mitigar la precariedad laboral que afecta a este sector:
- Elevación del salario mínimo institucional a 20,000 pesos mensuales.
- Inclusión formal en los programas de subsidio y apoyo social gubernamental.
- Entrega de tarjetas preferenciales destinadas al transporte público.
- Acceso garantizado a bonos de alimentación para contrarrestar la carestía de la canasta básica.
Sosa enfatizó que, si bien el Poder Ejecutivo ha implementado ajustes salariales progresivos para otros gremios y profesionales dentro de la estructura de salud —tales como médicos, enfermeras y técnicos especializados—, el personal administrativo ha sido sistemáticamente marginado. Paradójicamente, este sector abarca funciones vitales para el engranaje cotidiano de los centros asistenciales:
Entre los trabajadores excluidos de los beneficios económicos figuran secretarias, recepcionistas, personal de limpieza, conserjes, cocineras, lavanderas y operadores logísticos, cuya labor resulta indispensable para garantizar la atención digna a los miles de pacientes que acuden diariamente a los hospitales estatales.
Promesas gubernamentales incumplidas y horizonte de protestas
El malestar actual no surge de improviso; responde a un acumulado de promesas institucionales que cumplieron su plazo sin materializarse. De acuerdo con las declaraciones de la máxima representante de Fenatrasal, la administración central estableció un compromiso directo en el año 2022 mediante el cual se prometió una solución definitiva a esta problemática en un periodo de apenas dos semanas. Sin embargo, tras años de espera y gestiones pacíficas, la respuesta oficial sigue brillando por su ausencia.
Ante este escenario de estancamiento, la dirigencia sindical ha hecho un llamamiento directo al presidente de la República para propiciar un encuentro formal con una comisión representativa. El objetivo primordial es asegurar que se destine una partida presupuestaria específica para dignificar los ingresos de estos servidores, tanto en las modificaciones al presupuesto complementario en curso como en la formulación del presupuesto nacional del próximo ejercicio fiscal.
La advertencia final del gremio deja poco margen para la ambigüedad: de no existir señales tangibles por parte de las autoridades competentes, el personal administrativo iniciará una serie de movilizaciones ciudadanas y paros escalonados amparados estrictamente en el marco legal vigente, marcando un nuevo pulso entre los sindicatos laborales y el Gobierno dominicano.
