
El sector empresarial, la clase política y la sociedad dominicana expresaron su profundo pesar tras el fallecimiento de Román Ramos, destacado empresario de origen español y fundador del reconocido conglomerado Grupo Ramos. Durante las honras fúnebres celebradas en la sede de la Funeraria Blandino de la avenida Abraham Lincoln, en Santo Domingo, múltiples personalidades se congregaron para rendir tributo a quien es considerado uno de los grandes arquitectos del comercio minorista moderno en la República Dominicana.
Un legado marcado por la visión comercial y la superación
La trayectoria de Román Ramos es un testimonio de tenacidad y visión estratégica. Tras desembarcar en territorio dominicano en 1959 con apenas 17 años de edad, el joven emprendedor inició un camino caracterizado por el trabajo constante. Su gran oportunidad operativa ocurrió en 1965, momento en que asumió la gestión de La Sirena, una modesta tienda ubicada en la emblemática avenida Mella del centro capitalino.
A partir de ese punto de partida, Ramos transformó de manera radical los esquemas del comercio al detalle en el país. Lo que comenzó como una operación pequeña evolucionó a lo largo de más de seis décadas hasta convertirse en el Grupo Ramos, un gigante corporativo que no solo modernizó las cadenas de suministros y los formatos de hipermercados, sino que también se afianzó como uno de los mayores empleadores del sector privado nacional. Líderes del sector industrial señalaron que el empresario logró erigir un imperio comercial caracterizado por la integridad y la excelencia operativa.
Reacciones e impacto en el tejido productivo nacional
Diversas figuras del ámbito público y de los negocios acudieron al velatorio para expresar sus condolencias y reflexionar sobre la impronta del ejecutivo. Representantes de gremios industriales remarcaron que Ramos deja un vacío sustancial en la estructura económica dominicana, destacando su ejemplo de superación ética desde sus inicios sin capital hasta la consolidación de un grupo empresarial referente en el Caribe.
Por su parte, autoridades edilicias y altos funcionarios del sistema judicial valoraron la dimensión humana y familiar del extinto comerciante. Subrayaron que la disciplina de Ramos sirvió para redefinir el concepto de tiendas por departamentos en la nación, sentando las bases para que generaciones posteriores mantengan una cultura corporativa enfocada en el servicio y la innovación constante.
Puntos clave del legado de Román Ramos
- Llegada al país: Emigró desde España en 1959 con 17 años, iniciando su vida laboral desde la base.
- Punto de inflexión: En 1965 asumió la administración de la tienda La Sirena en la avenida Mella.
- Evolución empresarial: Transformó un pequeño comercio en Grupo Ramos, pilar del comercio minorista nacional.
- Honras fúnebres: Las exequias concluyen este sábado con una ceremonia previa al proceso de cremación.
El fallecimiento de Román Ramos representa el cierre de un capítulo crucial en la historia comercial contemporánea de la República Dominicana. No obstante, su modelo de gestión y su visión corporativa perdurarán como una referencia ineludible para las futuras generaciones de emprendedores e inversionistas en la región.
