
En una solemne ceremonia celebrada en la Arena USC de la Universidad Santiago de Cali, el reconocido abogado y figura de la corriente ultraderechista, Abelardo de la Espriella, juró este viernes como nuevo presidente de la República de Colombia para el periodo constitucional comprendido entre 2026 y 2030. El evento, que congregó a más de un millar de invitados nacionales e internacionales, marca un punto de inflexión significativo en la historia política reciente del país sudamericano, abriendo paso a una nueva administración enmarcada en expectativas de transformación institucional y económica.
Una investidura descentralizada y cargada de simbolismo
El acto protocolario, que experimentó una hora de retraso ante la expectativa de la llegada del mandatario electo, tuvo lugar en el departamento del Valle del Cauca, una elección geográfica poco tradicional que buscó descentralizar los fastos del poder históricamente concentrados en la capital. Ante el presidente del Congreso, Honorio Henríquez, De la Espriella pronunció el juramento de rigor sobre la Constitución y las leyes colombianas, recibiendo de inmediato la banda presidencial bajo el eco de los 21 cañonazos de salva ejecutados simultáneamente por el Ejército Nacional desde la Escuela Militar de Cadetes José María Córdova en Bogotá.
Uno de los momentos más destacados de la jornada fue la juramentación del vicepresidente José Manuel Restrepo. En un gesto que subraya la narrativa de inclusión hacia el sector productivo y el trabajo tradicional, la ceremonia contó con la participación especial del campesino Luis Felipe Yagüé, de 74 años, invitado de honor para simbolizar el respaldo gubernamental a los pequeños emprendedores y al tejido empresarial de base.
Ausencias notables y un sólido respaldo internacional
El escenario político reflejó las profundas divisiones que atraviesa la nación. La bancada del Pacto Histórico, partido del saliente presidente Gustavo Petro, optó por ausentarse de manera colectiva del recinto. Los legisladores oficialistas han calificado la administración entrante de ilegítima, alegando presuntas irregularidades en los comicios, una postura que evidencia el clima de polarización al iniciar este nuevo ciclo gubernamental.
En contraste, la diplomacia global y la vieja guardia política nacional se hicieron presentes de forma masiva. El evento contó con la asistencia de:
- Los exmandatarios colombianos César Gaviria, Andrés Pastrana, Álvaro Uribe e Iván Duque.
- El rey Felipe VI de España, reafirmando los lazos históricos con la península ibérica.
- Un bloque heterogéneo de jefes de Estado latinoamericanos, entre los que destacaron Javier Milei (Argentina), Daniel Noboa (Ecuador), Santiago Peña (Paraguay), José Raúl Mulino (Panamá), Luis Abinader (República Dominicana), José Antonio Kast (Chile) y Nasry Asfura (Honduras).
- Figuras globales del ámbito institucional como el presidente de la FIFA, Gianni Infantino.
Con el recinto decorado bajo el lema ‘Bienvenidos a la Patria Milagro’, la administración de Abelardo de la Espriella inicia sus funciones con el desafío monumental de conciliar a una sociedad fracturada, estabilizar la economía y redefinir las prioridades diplomáticas de Colombia en el escenario internacional durante los próximos cuatro años.
